Bienvenidos al Diario del Almendro: la historia de nuestra familia y el origen de Sabores La Yesa
Hay historias que empiezan con un árbol
Cada bolsa de almendras que llega a tu casa tiene detrás mucho más que una cosecha.
Tiene madrugones, inviernos fríos, veranos secos, manos llenas de tierra y más de treinta años cuidando los mismos almendros.
Bienvenido al Diario del Almendro, un espacio donde queremos abrirte las puertas de nuestra finca y enseñarte cómo es realmente la vida de una familia dedicada al cultivo del almendro.
Aquí no encontrarás textos escritos desde un despacho.
Todo lo que leerás nace de nuestra experiencia en el campo.
Una pequeña finca en un lugar muy especial
📍 La Yesa (Valencia)
Nuestra historia transcurre en La Yesa, un pequeño pueblo situado en el interior de la provincia de Valencia, a más de 1.000 metros de altitud.
Ese dato puede parecer un número más, pero para nosotros significa mucho.
La altitud, el clima de montaña, los inviernos fríos y los veranos secos forman parte de la personalidad de nuestras almendras y del paisaje que vemos cada día.

Todo comenzó hace más de 30 años
Hace más de tres décadas, mi padre plantó los primeros almendros.
No buscaba crear una marca.
Solo quería trabajar la tierra con respeto y obtener una buena cosecha cada año.
Con el paso del tiempo esos árboles crecieron.
Y con ellos también crecimos nosotros.
Hoy seguimos cuidando los mismos almendros con la misma ilusión con la que fueron plantados.
Porque creemos que la calidad de una almendra empieza mucho antes de recoger el fruto.
Empieza en cada decisión que se toma durante todo el año.

Así cultivamos nuestras almendras
Nuestra finca está dedicada principalmente al cultivo de tres variedades:
* Almendra Marcona.
* Almendra Ferragnes.
* Almendra Ferranduel.
Trabajamos en secano, aprovechando los recursos naturales y cultivando de una forma responsable, evitando fertilizantes químicos y respetando al máximo el equilibrio de la tierra.
No buscamos producir más.
Buscamos producir mejor.
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Cada estación tiene su trabajo
Mucha gente piensa que el trabajo empieza cuando llega la cosecha.
La realidad es muy diferente.
Durante el invierno realizamos la poda para preparar los árboles para una nueva campaña.
Es un trabajo paciente y fundamental para que cada almendro mantenga su equilibrio y pueda ofrecer una buena producción.

Después trituramos los restos de poda para incorporarlos al suelo, ayudando a mantener la finca limpia y devolviendo materia orgánica al terreno.

Meses después llegarán la floración, la polinización, el crecimiento del fruto y, finalmente, la cosecha.
Cada etapa tiene su importancia.
Y queremos enseñártelas todas.
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¿Por qué nació Sabores La Yesa?
Durante muchos años vendimos nuestras almendras a mayoristas.
Ellos comercializaban nuestro trabajo y nosotros apenas podíamos contar la historia que había detrás de cada cosecha.
Por eso decidimos dar un paso adelante.
Creamos Sabores La Yesa para acercar nuestras almendras directamente desde el agricultor hasta tu casa.
Sin intermediarios.
Con total transparencia.
Y ofreciendo exactamente el mismo producto que nosotros consumimos en nuestra familia.
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¿Por qué hemos creado el Diario del Almendro?
Porque creemos que conocer el origen de un alimento es tan importante como su sabor.
Queremos que descubras todo lo que ocurre durante un año completo en una finca de almendros.
Aquí compartiremos:
* La evolución de nuestros árboles.
* La floración.
* La polinización.
* Las labores de cultivo.
* La cosecha.
* Curiosidades sobre las variedades Marcona, Ferragnes y Ferranduel.
* Consejos para conservar y disfrutar mejor las almendras.
Todo acompañado de fotografías y experiencias reales.
Sin artificios.
Solo campo.
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Una invitación
Esperamos que este diario te acerque un poco más a nuestra forma de entender la agricultura.
Queremos que cuando abras una bolsa de nuestras almendras no veas solo un fruto seco.
Queremos que recuerdes el paisaje de La Yesa, el frío del invierno, los almendros podados esperando la primavera y el trabajo de una familia que lleva más de treinta años cuidando cada árbol.
Gracias por acompañarnos en este camino.
Nos vemos muy pronto en la siguiente entrada del Diario del Almendro.
Y mientras tanto, te invitamos a descubrir nuestras almendras y todo el trabajo que hay detrás de ellas.